Vapor "Capitán Segarra"

Construido para la Compañía Valenciana de Vapores Correos de África e integrado en la flota de la Compañía Trasmediterránea en 1918

Última actualización: 11 de abril de 2015
CARACTERÍSTICAS
Nombres y propietariosCapitán Segarra (1918 - 1970)

Compañía Trasmediterránea
TipoMixto Pasaje / Carga
Año de construcción1918 (BV)
ConstructorCompañía Euskalduna de Construcción y Reparación de Buques.

Factoría de Olaveaga - Bilbao - España

(BV)
Número de construcción38 (Miramar)
Armador de la contratación del buqueCompañía Valenciana de Vapores Correos de África.
Armador receptor del buque Compañía Trasmediterránea.
Fecha de la botaduraJunio de 1917 (Historia de la Flota)
Fecha de la entregaJunio de 1918 (Historia de la Flota)
Final del buqueDesguazado en Bilbao en abril de 1970 (Miramar)
MatrículaValencia - Lista 2ª - Folio 389 (LOBE-1965)
Señal de llamadaEAOH  (LR-1969)
Identificación5062443 (LR-1969)
Entidad clasificadoraBureau Veritas (BV)
Material del cascoAcero (LOBE-1965)
Número de cubiertas3 cubiertas corridas (LR-1919)
Separaciones transversales7 compartimentos (BV)
SuperestructurasCastillo de proa de 13,41 m

Ciudadela de 23,16 m

Toldilla de 9,14 m

(LR-1969)
Desplazamiento a máxima carga4.227 t (LOBE-1965)
Peso muerto2.217 t (LR-1969)
Registro bruto2.252 t (LR-1919)

2.061 t (LR-1969)
Registro bajo cubierta1.791 t (LR-1945)
Registro neto1.081 t (LR-1919)

1.040 t (LR-1969)
Eslora total85,31 m (LR-1969)
Eslora e.p.p.80,77 m (LR-1919)
Manga de trazado11,05 m (LR-1969)
Manga máxima11,10 m (LR-1969)
Puntal de construcción7,20 m (LR-1919)
Franco bordo1.572 mm (LOBE-1965)
Calado máximo7,55 m (LOBE-1965)
Cubicación de bodegasGrano: 781 m3

Balas: 720 m3

(LOBE-1965)
Cubicación de entrepuentesGrano: 1.580 m3

Balas: 1.465 m3

(LOBE-1965)
Número de escotillas4 (LR-1969)
Dimensiones de las escotillasnº 1: 4,27 x 4,12 m

nº 2: 4,27 x 4,12 m

nº 3: 4,27 x 5,33 m

nº 4: 3,66 x 3,73 m

(LR-1969)
Chigres6 de 5 t y 2 de 3 t (LR-1969)
Pasajeros66 (LR-1969)
Potencia de propulsión1.300 IHP (LR-1969)
Velocidad13 nudos (LR-1969)
Planta propulsoraUna máquina alternativa de vapor de triple expansión, de 3 cilindros de 579, 919 y 1.570 mm de diámetro por 1.067 mm de carrera.

Fabricada por Central Marine Engines Works Ltd. de West Hartlepool.

Dos calderas cilíndricas, fumitubulares, de llama en retorno, funcionando a 12,6 kp/cm2 de presión.

En 1950 se cambió el sistema de combustible de carbón a fuel-oil.

(LR-1965) 
Grupos electrógenos1 de 25 kW - 110 V - CC (LR-1969)
HISTORIAL

El Capitán Segarra, honor a un heroico capitán

La Compañía Valenciana de Vapores Correos de África, dentro de un proyecto de expansión que comprendía la construcción de seis unidades, encargó la construcción de los dos más grandes, el Romeu y su gemelo Escolano, a la Sociedad Española de Construcción Naval de Cartagena y el resto a los astilleros Euskalduna de Bilbao. Los otros buques de este proyecto eran la pareja Poeta Arolas y Guillem Sorolla, junto a otros dos más pequeños, Capitán Segarra y Marqués de Campo.

El Capitán Segarra, construcción número 38 de los mencionados astilleros, fue construido en la grada que dejó libre el Mar Tirreno y su casco se botó en el mes de junio de 1917, con el ritual acostumbrado en estos casos. Una vez botado el Capitán Segarra se procedió a la colocación del primer bloque de la quilla del Marqués de Campo, buque que tendría una corta vida ya que naufragó el 10 de mayo de 1924.

El Capitán Segarra recibió su nombre en honor de don José Miguel Segarra Segarra, capitán de la Compañía Valenciana de Vapores Correos de África, nacido en la Vila Joiosa, y que pereció heroicamente en el naufragio del vapor Mariano Benlliure.

A finales de diciembre de 1915 el Mariano Benlliure zarpó del puerto de Liverpool y, ya en alta mar, tuvo que hacer frente a un violento temporal. El radiotelegrafista empezó a cursar noticias que mostraban la gravedad de la situación, y la naviera ordenó al capitán abandonar el buque. El capitán Segarra, contradiciendo estas instrucciones, se negó rotundamente a ello alegando que salvaría su barco o perecería con él. El último cablegrama decía lo siguiente "A la vista del faro de Seyllyc, agotados todos los recursos, nos hundimos". Cuarenta y cinco hombres perecieron en el naufragio, y a los pocos días aparecieron en las playas de Inglaterra dos cadáveres, uno de ellos era el del capitán Segarra.

Don José Juan Dómine, entonces director de la Compañía Valenciana de Vapores Correos de África, dispuso que el primero de estos dos nuevos buques ostentara el nombre de tan heroico capitán. 

Las pruebas oficiales del Capitán Segarra se realizaron en junio de 1918 y a continuación tuvo lugar la entrega a sus propietarios, que ya era la Compañía Trasmediterránea. Fue, por tanto, el primer buque de nueva construcción que se integró en la mencionada compañía, y en los primeros días de julio ya se encontraba en el puerto de Barcelona preparado para incorporarse al servicio.

En el comienzo de su vida operativa realizó un viaje a Buenos Aires y varios a Inglaterra. Después, con su gemelo Marqués de Campo, entrado en servicio en los albores de 1919, cubrieron la línea regular de Barcelona a Canarias con escala en puertos intermedios del recorrido.

El Capitán Segarra en las campañas de Marruecos

En la primera mitad de la década de los años veinte, durante la guerra de Marruecos, participó en muchas operaciones de transporte de tropas a los puertos del norte de África. Así, el día 8 de Noviembre de 1924 arribó al puerto de Cádiz con 220 soldados enfermos y un alférez de Caballería herido; todos procedían de la zona de Larache. Los enfermos pertenecían a los cuerpos de Infantería, Caballería, Ingenieros, Artillería y Regulares.

Bajo el mando del capitán Cristóbal Domenech Peyró, tomó parte muy activa en la campaña de 1925 y en el desembarco de Alhucemas, en septiembre de ese año, formando parte de la Columna Saro, integrado en la 5ª flotilla, junto con los vapores Vicente La Roda, Vicente Ferrer y Menorquín.

Durante el desembarco recibió varios impactos de la artillería marroquí en su cubierta, aunque no hubo que lamentar, afortunadamente, desgracias personales.

Finalizada la contienda de África, continuó el Capitán Segarra realizando viajes de repatriación de tropas desde Marruecos a puertos de la Península. El 24 de enero de 1926 llegó a Barcelona en uno de estos viajes de repatriación de tropas.

Su involucración en la Guerra Civil Española

En octubre de 1934, el estallido de la revolución de Asturias puso de manifiesto una escasez de fuerzas leales en las proximidades del foco rebelde y considerando, además, el peligro de alzamiento en otros lugares de España y la conveniencia de enfrentar a los sublevados de Asturias con tropas de calidad, fueron razones que apoyaron la decisión de traer a la Península fuerzas del Tercio y Regulares, adiestradas y más aptas para combatir en una posible lucha de guerrillas.

En la madrugada del día 6, los cruceros Almirante Cervera y Miguel de Cervantes y el vapor Capitán Segarra recibieron orden de trasladarse a Ceuta para transportar tropas bajo el mando del teniente coronel Juan Yagüe Blanco. A bordo del Capitán Segarra embarcó la Quinta Bandera del Tercio y un Tabor de Regulares de Ceuta. El buque partió de Ceuta el día 9 llegando a Vigo el día 11, dónde las tropas que transportaba fueron transbordadas al crucero Miguel de Cervantes.

Una vez controlada la sublevación, las tropas regulares embarcaron el día 15 en el Capitán Segarra con destino a Ceuta, donde arribaron el día 19 de ese mismo mes.

El estallido de la Guerra Civil Española sorprendió al Capitán Segarra en zona republicana, y durante algunos meses fue habilitado como buque prisión mientras se encontraba atracado en el puerto de Almería.

Desde el inicio de la contienda hubo un intenso tráfico de buques soviéticos desde los puertos del Mar Negro a los del Levante español, pero el hundimiento del Komsomol por parte del Canarias, en diciembre de 1936, hizo que los citados tráficos fueran realizados por buques de navieras españolas como Trasatlántica, CAMPSA, Ybarra y Trasmediterránea, entre ellos el Capitán Segarra

Como transporte efectuó en noviembre de 1936 un viaje a Rusia y posteriormente realizó varias expediciones, con la misma actividad, a puertos franceses del Mediterráneo. En julio y agosto de 1938, armado con dos ametralladoras y a la espera del montaje de dos cañones procedentes del cañonera Laya y con dotación de la Marina de Guerra, continuó con sus viajes entre Valencia-Barcelona-Cartagena-Mahón y Alicante.

El 22 de enero de 1939, pocos días antes de la liberación de Barcelona, a las 18.00 horas el Capitán Segarra salía en lastre desde la Ciudad Condal con destino a Valencia.

El Capitán Segarra en la posguerra

Finalizada la guerra, el Capitán Segarra se encontraba en Orán siendo recuperado para la Compañía Trasmediterránea.

Debido al mal estado en que se encontró fue necesario someterlo a una importante reparación y luego se reincorporó a la línea Península-Canarias, etapa en la que sufrió dos graves incidentes.

En la madrugada del 3 de noviembre de 1944, cuando se encontraba en el muelle Sur del puerto de Santa Cruz de Tenerife descargando mercancías explosivas que había cargado en el Norte de España, y mientras 80 trabajadores portuarios manipulaban la mercancía, se declaró un incendio en el muelle que se propagó rápidamente al buque. En los primeros momentos del incendio resultaron heridos el primer oficial y el capitán, Joaquín Fuentes Aomero, que falleció a consecuencia de las heridas sufridas, tomando el mando del buque el segundo oficial Luis Torres Rebajes. Para evitar que el fuego se propagara a otros buques se procedió a sacar al Capitán Segarra fuera de puerto. A causa del accidente fallecieron, además del capitán del barco, un soldado y un trabajador de la Junta del Puerto, resultando heridas veintitrés personas.

Al segundo oficial Luis Torres Rebajes, que tomó el mando y se hizo cargo de la situación, se le impuso la medalla del mérito naval en la Comandancia Militar de Marina de Bilbao.

El otro incidente ocurrió el 13 de abril de 1945 cuando, debido a la espesa niebla reinante, embarrancó en el bajo de Los Cochinos al intentar aproximarse al puerto de Cádiz procedente de Vigo. Eran las cinco de la madrugada y tan escasa la visibilidad que el capitán, Joaquín Miller, creyó encontrarse al sur de Chipiona. Las características del lugar del accidente impidieron a los remolcadores y barcazas aproximarse al buque para iniciar su descarga y hacerlo reflotar, por lo que hubo que empezar a tirar al mar la carga estibada en cubierta. Aunque, en principio, fueron 250 las toneladas arrojadas, el buque no consiguió salir de las piedras. Los once pasajeros en tránsito hacia Canarias fueron alojados en el buque Plus Ultra hasta que fueron trasbordados al Ciudad de Sevilla que los llevó a su destino.

Al día siguiente saltó un tiempo del SW y el buque se abatió sobre las piedras, sufriendo graves daños por la banda de babor, que provocaron su hundimiento.El remolcador británico Rescue hizo los primeros intentos de salvamento, pero con resultado negativo. La Compañía Trasmediterránea encomendó entonces las tareas de rescate a la firma M. Rechea. A continuación se muestra el artículo titulado “Salvamento del Capitán Segarra” escrito por M. Rechea y publicado en la Revista General de la Marina de febrero de 1946, que describe muy claramente la recuperación del barco.

"Salvamento del Capitán Segarra"

Por M. Rechea

“Al entrar en Cádiz el 13 de abril de 1945 el vapor “Capitán Segarra”, construido por Euskalduna (1918) y dedicado al servicio de la línea Cádiz-Canarias, embarrancó en Los Cochinos a consecuencia de la niebla. Saltó al siguiente día un tiempo del SW, el buque se abatió sobre las piedras del citado bajo, se le averió seriamente el casco por babor y se hundió. El remolcador “Rescue”, inglés, intentó los primeros ensayos de salvamento; pero al ver que no se trataba simplemente de un buque embarrancado que requeriría algunos tirones, sino de un buque totalmente inundado, abandonó la empresa. Encomendada la tarea de salvamento al autor del presente artículo, empezó por montar a bordo nueve bombas de achique, un compresor de aire, una maquinilla para la descarga y un grupo de alumbrado, contándose con la ayuda del remolcador “Ángela Comes”. Se efectuaron los convenientes taponamientos y empezó el achique, teniendo que aguantar los obreros duros temporales que hacían dificilísima la labor. El 30 de junio el buque empezó a flotar, libre de la carga y del agua, con una escora de ocho grados. No pudo zafarse el buque aún en tal fecha por no poder remontar las piedras del bajo. El día 8 de julio volvió a flotar y, aprovechando la marea favorable, se empezó a tirar suavemente de la popa con dos remolcadores consiguiendo dejar amarrado el buque al muelle del Rey en la Factoría Naval de Matagorda a los sesenta y dos días de duros esfuerzos. Al día siguiente el “Capitán Segarra” fue pasado al dique de la citada factoría quedando en seco para proceder a cerrarle los rumbos que en el casco produjeron las piedras del bajo en donde embarrancó”.

Una vez reflotado el buque, a la dirección de la Compañía Trasmediterránea se le planteó la disyuntiva de desguazarlo o repararlo, optando la naviera por la segunda alternativa, por lo que fue enviado a la factoría de la Unión Naval de Levante, en Valencia, a remolque del Ciudad de Melilla.

Allí fue sometido a una gran reparación y recorrido general cuyas obras se prolongaron hasta 1950. La reparación fue aprovechada para sustituir el tipo de combustible de sus calderas, pasando del de carbón que tenía de origen al de fuel-oil, lo que le permitió una sensible mejora en la explotación del buque. Esta mejora en la explotación estaba basada en que el buque, que consumía unas 30 toneladas de carbón por singladura, al cambiar el sistema de combustible a fuel-oil, pasó a consumir la mitad de toneladas, manteniendo la velocidad. Se conseguía, además, aumentar la capacidad de carga, al eliminar las carboneras, y reducir el personal del departamento de máquinas al suprimir los carboneos.

En 1950 fue puesto de nuevo en servicio con una estampa marinera que difería mucho de la que había tenido hasta entonces, reincorporándose a las líneas de soberanía nacional, cubriendo fundamentalmente las líneas del Cantábrico-Canarias, Barcelona-Canarias y Sevilla-Canarias y en esta nueva etapa de su vida registró otros incidentes, aunque de menor consideración.

El primero de ellos ocurrió en la medianoche del 30 de septiembre de 1951 al colisionar contra el muelle cuando realizaba la maniobra en el Puerto de la Luz, en Las Palmas.

El río Guadalquivir fue escenario de otros dos incidentes. El primero de ellos ocurrió el 1 de diciembre de ese mismo año cuando al salir de la esclusa de Sevilla tocó fondo en un banco, y al dar avante y zafarse, abordó al vapor francés Foría, que esperaba su turno.

En 1952, navegando por el Guadalquivir, quedó varado en San Cristóbal, permaneciendo allí hasta que la subida de la marea permitió ponerlo de nuevo a flote. Como consecuencia de esta varada sufrió averías en el timón.

Última etapa de su vida marinera

En los últimos años de su larga vida marinera, el Capitán Segarra estuvo destinado a cubrir las líneas de las islas del Golfo de Guinea, con base en Santa Isabel de Fernando Poo (Malabo), efectuando la comunicación con todos los puertos del Golfo y llegando, incluso, hasta Calabar (Nigeria). Cubriendo estos servicios, en junio de 1965, sufrió un nuevo percance al embarrancar en las proximidades de Santa Isabel, frente a Punta Cristina, siendo asistido por la corbeta Descubierta.

En 1970, al elaborarse el plan estratégico de nuevas construcciones de la Compañía Trasmediterránea, el Capitán Segarra, tras cincuenta y dos años de vida marinera fue desafectado de los Servicios de Comunicaciones Marítimas, Rápidas y Regulares de Soberanía y se procedió a su venta para su desguace que se llevó a cabo en Bilbao en abril de 1970.

Referencias documentales:

Libro "Historia de la Flota" de Juan Carlos Díaz Lorenzo.

Libro "Todo Avante" de Marino Gómez-Santos".

Libro "Orígenes y constitución de la Compañía Trasmediterránea. Evolución económica y comercial en el siglo XX" de Francisco Font Betanzos.

Libro "Al resguardo de Anaga. De la mar y los barcos" de Juan Carlos Díaz Lorenzo.

Revista General de Marina, febrero de 1946.

Blog www.vidamaritima.com de Vicente Sanahuja.

Web www.miramarshipindex.org.nz.

Registro del Bureau Veritas.

Lloyd´s Register of Shipping años 1919, 1930, 1945, 1956 y 1969. 

Lista Oficial de Buques Españoles años 1930, 1951 y 1965.

MISCELÁNEA DOCUMENTAL
Capitán Segarra: un buque singular.

Colaboración especial de Francisco Font Betanzos.
Capitán José Miguel Segarra, un marino ejemplar.

Colaboración especial de Francisco Font Betanzos.

GALERÍA DE IMÁGENES
José Miguel Segarra Segarra, capitán del vapor Mariano Benlliure, fallecido heroicamente en su naufragio el 27 de diciembre de 1915, y en cuyo honor tomó su nombre el vapor Capitán Segarra

De la web "La Vila Joiosa y la mar"
El Capitán Segarra en construcción, en mayo de 1917

Del libro "La industria Naval Vizcaina"
Preciosa postal corporativa del Capitán Segarra

Archivo: Laureano García Fuentes
El Capitán Segarra tomado por su amura de estribor

Archivo: Lluis Gustemps Gili
Patente de navegación del Capitán Segarra fechada el 16 de diciembre de 1940

Fuente: Compañía Trasmediterránea

Colaboración Francisco Font Betanzos
El Capitán Segarra tomado por popa

Archivo: Pedro Encina

NUEVA IMAGEN (11/01/2015)
El Capitán Segarra atracado en el puerto de Santa Cruz de Tenerife

Fuente: Autoridad Portuaria de Tenerife
El Capitán Segarra tomado por su costado de babor

Del libro "Del Astillero Euskalduna al Palacio de la Música y Congresos"
Embarrancado en Cádiz el 13 de abril de 1945

Fuente: Compañía Trasmediterránea

Colaboración Francisco Font Betanzos
Remolcado por el Ángela Comes hacia la factoría de Matagorda

Fuente: Diario de Cádiz
Una muestra del estado en que se encontraba después del embarrancamiento

Del libro "Unión Naval de Levante. 1924 - 1949"
El Capitán Segarra en una preciosa acuarela de Francisco Noguerol Cajén

Colaboración de Francisco Noguerol Cajén
Pauta de acomodación del Capitán Segarra

Archivo: Manuel Rodríguez Barrientos

IMAGEN DESPLEGABLE
Detalle del salón fumador

Del libro corporativo "Todo Avante"
Sala de calderas ya reconvertidas a la combustión de fuel-oil

Del libro corporativo "Todo Avante"
Atracado en el muelle viejo de Santa Isabel de Fernando Poo

Colección Sonia

www.raimondland.net
La popa del Capitán Segarra atracado en Santa Isabel de Fernando Poo

Fotografía: Augusto

Album de Fina Baturone

www.bioko.net
Atracado en el muelle viejo junto al Ciudad Rodrigo, Dómine y Cánovas de Castillo

Del libro de Juan Carlos Díaz Lorenzo "Historia de la Flota"
El Capitán Segarra tomado por su popa

Archivo: Jaume Cifré Sánchez

NUEVA IMAGEN (11/04/2015)
El Capitán Segarra tomado por su costado de estribor

Del libro de Juan Carlos Díaz Lorenzo "Al resguardo de Anaga. De la mar y los barcos"
Atracado en el puerto de Cádiz cuando todavía se construía el edificio de la Unión y el Fénix

Archivo: Jaume Cifré Sánchez

NUEVA IMAGEN (11/04/2015)
Atracado, en 1958, en el muelle nuevo de Santa Isabel de Fernando Poo. A su popa el Villa de Madrid

Colección Hermanos Ceballos

www.raimondland.net
Tomado por su amura de estribor

Archivo: Jaume Cifré Sánchez

NUEVA IMAGEN (11/04/2015)
Atracado en el muelle nuevo de Santa Isabel de Fernando Poo

Archivo: Vicente Pérez Molías.
Saliendo del puerto de Barcelona

Fotografía: Galilea

Archivo: Juan Ignacio Bas Grau
El Capitán Segarra en Santander el 8 de octubre de 1964

Fotografía: Teo Diedrich

www.andimar.es
Atracado en Santa Cruz de Tenerife en 1965

Fotografía: J.L. Torregrosa
Embarrancado en Santa Isabel en junio de 1965, auxiliado por la corbeta Descubierta

Factoría Victoriero

www.raimondland.net
Preciosa acuarela que muestra al Capitan Segarra zarpando de Cádiz y auxiliado por el Ángela Comes

Autor: Roberto Hernández

El Ilustrador de Barcos

http://elilustradordebarcos.wordpress.com/