"Vapor "Bellver"

Integrado en la flota de Trasmediterránea en 1918 al convertirse

la Isleña Marítima en empresa filial de la Compañía Trasmediterránea


Última actualización: En proceso

 

CARACTERÍSTICAS

Nombres y propietarios

 

Bellver  (1880 - 1891)

Empresa Marítima a Vapor

Bellver  (1891 - 1918)

Isleña Marítima

Bellver  (1918 - 1930)

Isleña Marítima

(Filial de la Compañía Trasmediterránea)

 

Bellver  (1930 - 1936)

 

Compañía Trasmediterránea

 

Tipo

 

Mixto de Pasaje y Carga

 

Año de construcción

 

1880 (LR-1930)

 

Constructor

 

J. & G. Thompson - Glasgow

Factoría de Clydebank

(LR-1930)

 

Número de construcción

 

141   (Miramar)

 

Fecha de la botadura

 

22 de diciembre de 1879   (Miramar)

 

Final del buque

 

Desguazado en Cala Figuera el 7 de febrero de 1936

(Historia de la Flota)

 

Identificación

 

1082287   (Miramar)

 

Señal de llamada

 

EAOF   (LR-1935)

 

Puerto de registro

 

Palma de Mallorca

 

(Historia de la Flota)

 

Material del casco

 

Hierro   (LR-1930)

 

Aparejo

 

Inicialmente de bergantín   (LR-1930)

 

Número de cubiertas

 

1   (LR-1930)

 

Peso muerto

 

1.220 t   (Historia de la Flota)

 

Registro bruto

 

1.315 TRB   (LR-1930)

 

Registro neto

 

762 TRN   (LR-1930)

 

Eslora total

 

81,77 m   (Historia de la Flota)

 

Eslora e.p.p.

 

75,52 m   (LR-1930)

 

Manga máxima

 

9,14 m   (LR-1930)

 

Puntal de construcción

 

6,8 m   (LR-1930)

 

Calado máximo

 

3,81 m (LR-1930)

 

Pasajeros

 

70   (Historia de la Flota)

 

Potencia de propulsión

 

193 NHP   (LR-1930)

 

Velocidad

 

12 nudos   (LOBE-1930)

 

Propulsión

 

Una máquina alternativa de vapor Compound de dos cilindros de 864 mm - 1.524 mm de diámetro y 991 mm de carrera, fabricada por J. & G. Thompson - Clydebank.

                             (LR-1930)

Dos calderas trabajando a 4,9 kp/cm2.

                           (LOBE-1930)

 

Tipo de combustible

 

Carbón

 

Capacidad de las carboneras

 

220 t   (LOBE-1930)

 

Consumo por singladura

 

18 t   (LOBE-1930)

 

Capacidad de los tanques de lastre

 

130 t   (LOBE-1930)

 

Capacidad de los tanques de agua destilada

 

37 t   (LOBE-1930)

 

HISTORIAL


"Bellver", tercer vapor de la Empresa Marítima a Vapor

     En el año 1870 se fundó en Palma de Mallorca la compañía naviera Empresa Marítima a Vapor, bajo la dirección de Don José Altier. Tan pronto como quedó constituida, la referida naviera adquirió un vapor de construcción inglesa, perteneciente a una compañía catalana que lo había destinado a cubrir viajes a Canarias y a las Antillas, cuyo nombre era Unión, primer buque de hélice que tuvo la matrícula de Palma de Mallorca. El vapor Unión realizó el primer viaje de Palma a Barcelona el 28 de noviembre de 1870, fijándose en lo sucesivo un itinerario de tres viajes mensuales de Palma a Barcelona y Marsella, con salida los días 1, 11 y 21 de cada mes. Mientras tanto, la nueva naviera contrató con el astillero londinense de J & W Dudgeon, la construcción de un nuevo vapor que recibió el nombre de Lulio y que realizó su viaje inaugural el 16 de febrero de 1871.

     A principios de 1880 la Empresa Marítima a Vapor adquirió un nuevo buque que se encontraba en construcción en los astilleros J & G Thompson de Glasgow, por encargo de una compañía naviera china que quebró. Este buque era la construcción número 141 de la factoría de Clydebank de los mencionados astilleros y se botó el 22 de diciembre de 1879 siendo entregado a sus nuevos propietarios a principios del año siguiente, recibiendo el nombre de Bellver.

     Su casco tenía las líneas clásicas de aquella época, con cubierta corrida y proa de violín con botalón. Adornaba su proa un hermoso mascarón, representando el escudo de armas de Palma, de talla policromada, obra del renombrado escultor José Roselló, corrientemente conocido por el sobrenombre de Mestre Pep de Sa Torre, que tenía su taller en la plaza de las Atarazanas de Palma. Tenía los palos y la chimenea "en caída" y estaba aparejado de bergantín, con cámara de primera, segunda y tercera clase.

     El vapor Bellver llegó a Palma, procedente de Cardiff, por vez primera el día 21 de febrero de 1880, y el 31 de marzo era solemnemente bendecido por el Prelado de la diócesis Don Mateo Jaume Ganau, ceremonia que el periódico Áncora describe en la forma siguiente:

     “Con asistencia de las autoridades civil y militar, de esta provincia, de los señores Regente de la Audiencia, Presidente de la Diputación y Comandante de Marina, tuvo lugar ayer la solemne bendición del nuevo vapor Bellver. Una numerosa y escogida concurrencia llenaba la espaciosa plancha del magnífico buque lujosamente empavesado. En el acto de llegar nuestro Excmo. E Ilmo. Prelado fue izado el pabellón nacional en el asta de popa, dirigiéndose inmediatamente S. E. Ilma. Al sencillo altar que había sido colocado provisionalmente en la parte de proa. Las autoridades de la provincia ocuparon los sitios que se les había preparado frente al altar y empezó la ceremonia religiosa; nuestro dignísimo prelado, de Pontifical, asistido por los canónigos señores Rullán y Dameto, recitó las oraciones que la Iglesia tiene prescritas para estos casos, terminadas las cuales dio la bendición a la numerosa concurrencia, que la recibió con el mayor recogimiento. Acto seguido, pasaron las personas invitadas a las cámaras de popa en donde se les sirvió un abundante refresco”.

     El 2 de abril salió de Palma para Cardiff con escala en Barcelona y El Havre, y regresó nuevamente a Palma el día 29 de junio con un cargamento de carbón.

     El 8 de agosto siguiente realizó un viaje especial embarcando a 450 excursionistas para visitar las cuevas de Artá, entre estos excursionistas figuraba el Capitán General.

     El buque Bellver permaneció en puerto hasta el 7 de octubre en que nuevamente salió para Cardiff. En el viaje de regreso tuvo que luchar con un fuerte temporal, y perdió a uno de sus tripulantes que fue arrebatado por un golpe de mar, sufriendo el buque importantes desperfectos. Llegó a Palma el 24 de noviembre.

     El 20 de julio de 1882 el vapor Bellver fue fletado por la compañía americana North & South American Steam Navigation Co. para el tráfico entre Nueva York y las Indias Occidentales. El período del contrato era de seis meses renovables, a un flete de 1.000 libras esterlinas por mes, a comenzar el 7 de agosto de 1882 y acabar el 7 de febrero de 1883, cosa que así sucedió sin más problemas.

     Renovado el fletamento, que incluía una cláusula que exigía una presión minima en las calderas de 65 libras, debido a causas indeterminadas y llegado el 21 de abril de 1883, esta presión no pudo ser mantenida y los fletadores cesaron el charter party, demandando a la naviera Empresa Marítima a Vapor por un monto de 15.000 dólares. Esta a su vez recusó las acusaciones y pidió la suma de 19.222 dólares por daños y perjuicios. Sea como fuere, la Marítima pagó en adeudo la suma exigida y liberó al buque que volvió a las aguas europeas, llegando a Palma el 7 de junio de 1883.

     El 20 de octubre de 1882, el buque Bellver, al mando del capitán Antonio Planas, socorrió al bergantín Marie Anne, que había sido presa de la fiebre amarilla y toda la tripulación había ido muriendo, incluyendo capitán y pilotos, excepto tres tripulantes que fueron los que pidieron ayuda. El capitán del Bellver, con buen juicio, se negó a embarcar a los tripulantes del bergantín francés, pero lo tomó a remolque y lo llevó hasta Hampton Roads, desviándose de su ruta y atravesando un buen temporal en el camino.

     En marzo de 1889 realizó un viaje de peregrinación a Tierra Santa saliendo desde Barcelona, y en abril de 1890 repitió este viaje.



El buque "Bellver" bajo la contraseña de la Isleña Marítima 

     En 1891, al crearse Isleña Marítima por fusión de las navieras La Isleña, Empresa Mallorquina de Vapores y Empresa Marítima a Vapor. La Isleña aportó los buques María, Mallorca, Palma e Isleño y la Empresa Marítima a Vapor los Unión, Bellver y Lulio, pasando estos buques a enarbolar la contraseña de la nueva naviera.

     A mediados de abril de 1894, el Bellver formó parte de un gran convoy, en el que participaban los trasatlánticos León XIII, Montevideo, España, Buenos Aires, Rabat y Baldomero Iglesias, todos ellos pertenecientes a la Compañía Trasatlántica Española, así como el vapor Menorquín, que condujeron a Civitavecchia una magna peregrinación con que el mundo del trabajo de España quiso homenajear al Santo Padre León XIII por haber promulgado años antes la encíclica Rerum Novarum.

     El 27 de abril emprendió el viaje de regreso con 470 peregrinos, al frente de cuya expedición figuraba el entonces Obispo de Lugo y después Cardenal Primado Fray Gregorio María Eguirre, siendo capitán Juan Singala y pilotos José Bauzá y Juan Armengual. Pasado ya el Estrecho de Bonifacio, el día 29 sobre las seis de la madrugada, un violento golpe de mar produjo la rotura de un remache, abriéndosele una vía de agua que al mezclarse con las 200 toneladas de arena que llevaba como lastre y debido a un golpe de mar, corrió al costado de babor, quedando escorado en un ángulo de 30 grados. La situación era realmente desesperada y durante unas sesenta horas permanecieron los pasajeros a punto de sucumbir. Ante la inminencia del peligro de hundimiento los sacerdotes prepararon a los peregrinos a bien morir antes de ser tragados por el mar. No era posible ganar las Baleares debido al viento huracanado y con grandes esfuerzos pudo llegar a Cagliari a las 10 horas del día 1 de mayo. Reparada la avería, emprendió viaje de regreso el día 4 siguiente. A su capitán, por la pericia demostrada, se le concedió la encomienda de Isabel la Católica.

     En el año 1895 sufrió una profunda reparación de sus máquinas, siéndole instaladas nuevas calderas, en el taller de Palma propiedad de D. Juan Oliver, conocido por el popular sobrenombre de Maneu, quien efectuó numerosos trabajos a lo largo de su existencia para los buques de las Baleares. También se le cambió la hélice por otra de tipo de palas más pronunciadas. De resultas de esta reparación, quedó el Bellver en excelentes condiciones, logrando en pruebas una velocidad de 12,2 nudos.

     Entrado ya el siglo actual, cubrió los itinerarios regulares en el sector de Baleares.

     El 9 de febrero de 1900 sufrió un percance al salir del puerto de Barcelona. Fue abordado por el trasatlántico italiano Regina Margherita, que le produjo el hundimiento de varias planchas de la proa.

     El 20 de noviembre de 1901, a unas 2 millas de la desembocadura del Llobregat, abordó al laut Amistad, al que le ocasionó notables averías.

     El Bellver fue el buque insignia de la flota de la Isleña Marítima hasta la incorporación, en 1904, del vapor Miramar , a partir de cuya fecha ya no fue mandado por el decano de sus capitanes.

     El 8 de marzo de 1906, a primera hora de la madrugada, embistió contra la Mola de Andraitx, abriéndose dos grandes boquetes en su proa. Con grandes dificultades pudo llegar al puerto de Palma.

     Una gran tragedia se cebó sobre el Bellver el 11 de octubre de 1907 cuando, al mando del capitán Raimón Pinya y saliendo del puerto de Ibiza para Valencia, abordó a la polacra-goleta San Antonio, ocasionándole graves daños. El San Antonio fue remolcado por el pequeño Constante hasta el interior del puerto de Ibiza y, posteriormente remolcado por el vapor Cataluña hasta Palma para realizar la reparación definitiva. El capitán del Bellver, pensando que había causado una gran tragedia humana, optó por quitarse la vida con su revolver.

     En años sucesivos el vapor Bellver continuó en las líneas de Baleares y, en los años de la Guerra Europea, sufrió en varias ocasiones la inspección de la Armada francesa. En ruta de Barcelona a Palma, el 19 de diciembre de 1914 fue detenido por el crucero auxiliar Golo II, el 16 de marzo de 1915, por el crucero auxiliar Corte II, el 25 de abril de ese mismo año, por el crucero Eros y el 4 de mayo por el crucero Atmois.



La Isleña Marítima filial de la Compañía Trasmediterránea 

     El 25 de noviembre de 1916 quedó constituida la Compañía Trasmediterránea. El aporte financiero y de buques a la recién creada compañía estuvo formalizado por las navieras Compañía Valenciana de Vapores Correos de África, Sociedad Línea de Vapores Tintoré, Ferrer Peset Hermanos y Sociedad Anónima Navegación e Industria.

     En enero de 1917 la Compañía Trasmediterránea se propuso asumir las comunicaciones marítimas de soberanía y antes de finalizar el año estaban legalmente en su poder las comunicaciones regulares y rápidas del grupo África, así como las que correspondían a la conexión Cádiz-Canarias.

     Las comunicaciones que prestaba la naciente naviera por subrogación de la Compañía Valenciana de Vapores Correos de África y de Navegación e Industria eran desde Barcelona a Canarias, Almería a Melilla, de Melilla con puertos menores, de Algeciras a Ceuta y de Algeciras-Tánger-Cádiz. Las comunicaciones directas desde los puertos de la Península con Canarias consistían en cuatro expediciones mensuales desde Cádiz a Canarias, dos de ellas con extensión a Sevilla.

     No obstante, la aspiración de la Compañía Trasmediterránea era llegar a asumir cuanto antes la totalidad de las comunicaciones rápidas y regulares, para lo que restaba conseguir los servicios del sector Baleares, así como los interinsulares de Canarias. Eran concesionarias de los servicios de Baleares la Isleña Marítima, con sede en Palma de Mallorca, y la Marítima Compañía Mahonesa de Vapores, con domicilio social en Mahón.

     La Compañía Trasmediterránea inició gestiones el mismo año 1917, para conseguir la absorción de ambas navieras isleñas a fin de asumir las comunicaciones con el archipiéago balear. Se daba la circunstancia de que ambas empresas eran sociedades anónimas, ligadas al Estado por un Contrato que las obligaba a prestar los servicios de comunicaciones marítimas postales entre la Península y Baleares. Por esta razón se acordó como fórmula más práctica y viable, la adquisición de la totalidad de acciones de ambas sociedades navieras, a fin de que pudieran quedar integradas en la Compañía Trasmediterránea.

     Tras negociaciones muy laboriosas, y después de vencer innumerables dificultades- con la resistencia de los que se oponían a la desaparición de una naviera tan vinculada a Mallorca- a principios de 1918 la Compañía Trasmediterránea consiguió la mayoría de las acciones de Isleña Marítima y, de este modo la tradicional naviera se convertía, desde 1918, en filial de la Compañía Trasmediterránea.

     El vapor Bellver navegó por cuenta de la nueva naviera en las líneas cargueras fuera del sector de Baleares, dedicado al transporte de carbón desde los puertos del Cantábrico, efectuando también varios viajes a Inglaterra y, en 1919, otros dos a Amberes. En enero de 1919 prestó algunos servicios entre Barcelona y Génova, que repitió en otras ocasiones y en los meses de julio y agosto cubrió la línea Barcelona- Melilla.

     En la década de los años veinte estuvo preferentemente dedicado a los servicios de Baleares y en abril de 1922 tuvo que ser remolcado a desde Palma a Barcelona al sufrir una avería en el timón. Sólo en contadas ocasiones cubrió otros itinerarios como cuando en junio de 1922 hizo la línea Alicante-Orán.

     También prestó servicios de tropas, como el que realizó el 5 de septiembre de 1924 al embarcar en Palma a un Batallón del Regimiento de Infantería con destino a Ceuta y al año siguiente realizando transporte de tropas y pertrechos militares entre los puertos del Sur de la Península y Norte de África.

     El 22 de octubre de 1924 salió de Palma en viaje a Tarragona y cuando navegaba a unas 55 millas del puerto de origen, abordó al velero italiano Emma que navegaba sin luces. El velero sufrió daños y fue remolcado a Tarragona.

     El Bellver también tuvo ocasiones de auxiliar a compañeros de flota, como cuando el 29 de julio de 1927 salió del puerto de Palma en auxilio del vapor Tintoré, que navegaba en la ruta Palma-Ibiza-Alicante y sufrió rotura del eje de la hélice, remolcándolo a Palma.

     El 26 de enero de 1929, estando amarrado en el puerto de Alicante, fue embestido por el vapor Cabo Creux, ocasionándole la rotura del mascarón y otros desperfectos.

     En la mañana del 9 de abril de 1931, en ruta de Mahón a Palma y a consecuencia de la niebla persistente, embarrancó en la isla Conejera, al norte de Cabrera. Acudieron en su auxilio la motonave Infante D. Jaime y el vapor Balear, intentando el primero de ellos ponerlo a flote, pero al resultar infructuosos los intentos se optó por transbordar al pasaje y quedar el Balear junto a él para auxiliarlo e intentar su puesta a flote, cosa que consiguió al día siguiente. Una vez puesto a flote lo remolcó hasta Palma donde fue reparado provisionalmente saliendo posteriormente para Barcelona para sufrir la definitiva reparación.

     El vapor Bellver estuvo en activo hasta 1933, en que prestó sus últimos servicios en la línea Palma-Cabrera y en ese mismo año fue protagonista en la filmación de una película con el falso nombre de Estrella de Valencia.

     Retirado de servicio, en 1934 causó baja en el cuadro de comunicaciones marítimas de soberanía y permaneció largo tiempo en el puerto de Mahón en espera de su venta. La prensa local anunció a finales de enero de 1936 que había sido adquirido por Vicente Marí para proceder a su desguace. El 7 de febrero, el motovelero Trinidad lo remolcó desde el puerto mahonés hasta Cala Figuera, para proceder a su desguace.



Referencias documentales:

Libro corporativo del Centenario "TRASMEDITERRÁNEA. 1917 - 2017", de Juan Carlos Díaz Lorenzo, Francisco Font Betanzos y Laureano García Fuentes. 

 

Libro "Historia de la Flota" de Juan Carlos Díaz Lorenzo.

Libro "Todo avante" de Marino Gómez-Santos.

Libro "La Marina en las Baleares" de Juan Pou Muntaner.

Libro "Vapores de las Islas Baleares" de Ramón Sampol Isern.

Blog "Vida Marítima" de Vicente Sanahuja.

Web
www.miramarshipindex.org.nz .

Web
www.clydesite.co.uk.

Lloyd´s Register Shipping años 1930 y 1935.

Lista Oficial de buques españoles año 1930.


 

GALERÍA DE IMÁGENES

Embarque de coristas catalanes en el puerto de Palma de Mallorca a bordo del buque Bellver
Revista "La Ilustración Artística" de 20 de junio de 1892
Fototeca del Patrimonio Histórico

 

El vapor Bellver prestando servicios de transporte de tropas
Archivo: LGF

 

El Bellver entrando en Palma de Mallorca. Al fondo el castillo que le dió su nombre

www.paraisobalear.es

El buque Bellver, atracado en el puerto de Alicante, mostrando el detalle de su proa
Album: Antonio Passaporte
Fototeca del Patrimonio Histórico

 

La popa del Bellver atracado en el puerto de Barcelona

Del libro de Joan Alemany "El puerto de Barcelona"
El Bellver tomado por su costado de babor

Fondo documental de la Facultad de Náutica de Barcelona
El Bellver, engalanado, en el puerto de Mahón

Del libro de Juan Carlos Díaz Lorenzo "Historia de la Flota"
El Bellver atracado en el Portal de la Pau del puerto de Barcelona

Archivo: Vicente Iglesias

NUEVA IMAGEN (21/01/2015)
El Bellver en una preciosa acuarela de Ramón Sampol Isern

Del libro de Ramón Sampol Isern "Vapores de las Islas Baleares"
El Bellver atracado en Palma de Mallorca

Archivo: Laureano García Fuentes

NUEVA IMAGEN (13/01/2015)
El Bellver atracado de popa en el puerto de Barcelona

Del libro de Juan Pou Muntaner "La Marina en las Baleares"
Desembarque de pasaje del vapor Rey Jaime I y, a la derecha de la imagen, la proa del Bellver

Del libro "Imatges de la ciutat de Barcelona al segle XX"
Atracado en el puerto de Barcelona. En segundo término el Lulio

Archivo: Vicente Sanahuja
El Bellver tomado por babor

Archivo: Juan Ignacio Bas Grau