Serie "Jet-Foil"
Construido para Compañía Trasmediterránea en 1990
Última actualización: 25 de febrero de 2026
CARACTERÍSTICAS
| Nombres y propietarios |
Princesa Dácil (1990-2005)
Rocket 3 (desde 2006)
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| Tipo |
Jetfoil
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| Año de construcción |
1990
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| Constructor |
Kawasaki Heavy Industries
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| Número de grada |
F004
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| Fecha de la entrega |
Julio 1990
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Estado del buque
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En servicio a fecha de actualización |
| Peso muerto |
34 t
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| Registro bruto |
210 TRB
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| Registro neto |
169 TRN
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| Eslora total |
27,36 m
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| Eslora e.p.p. |
24,00 m
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| Manga |
8,53 m
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| Puntal |
2,59 m
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| Calado |
1,53 m
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| Identificación |
8908208 (Miramar)
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| Pabellón y puerto de registro |
Como Princesa Dácil:
ESPAÑA - Las Palmas de Gran Canaria
Como Rocket 3:
JAPÓN
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| Pasajeros |
286
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| Velocidad |
43 nudos
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| Potencia de propulsión |
9.000 CV (al despegue)
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| Propulsión |
Dos turbinas de gas General Motors-Detroit Diesel Allison accionando dos propulsores water jet.
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HISTORIAL
El jetfoil "Princesa Dácil" primer jetfoil de Kawasaki para Compañía Tresmediterránea
En el año 1987 Boeing Marine concluyó su programa del jetfoil y la empresa japonesa Kawasaki Heavy Industries adquirió, en enero de ese
año, la licencia para el diseño, manufactura, marketing, mantenimiento y reparaciones, del jetfoil tipo 929-117, y garantizaba, además, la asistencia técnica de la veintena de unidades que, por
entonces, existían en el mundo. Para ello se habilitaron una serie de talleres en la factoría que Kawasaki posee en Kobe.
La adquisición de esta licencia, posibilitó que Compañía Trasmediterránea encargase la renovación de su flota de jetfoils a la empresa japonesa. La firma del contrato para la construcción de este
buque se firmó en Madrid el 24 de julio de 1989, y un mes después, el 24 de agosto, se procedió a la ceremonia de su puesta de quilla, de acuerdo con el rito sintoísta y en la que estuvo presente, en
representación de la Compañía Trasmediterránea, el jefe de Mantenimiento del jetfoil, Miguel Ángel Adam. El 6 de junio de 1990 fue puesto a flote con el nombre de Princesa Dácil y el 31 de
julio se procedió al acto de entrega oficial a la Compañía Trasmediterránea.
Los nombres de los dos últimos jetfoils fueron elegidos mediante una encuesta popular, en la que el Princesa Dácil obtuvo el 37 por ciento de las papeletas remitidas y el Princesa
Teguise el 33 por ciento.
El 26 de agosto de 1990 se procedió al embarque del Princesa Dácil a bordo del buque Conti Britania, que emprendió viaje hasta Las Palmas de Gran Canaria vía canal de
Panamá y el 8 de octubre fue descargado en el muelle de armamento de ASTICAN.
El 29 de octubre se celebró el acto de presentación oficial del Princesa Dácil con la asistencia del presidente de Trasmediterránea, Luis Delso Heras, así como el director general de la
Marina Mercante, Rafael Lobeto Lobo y el vicepresidente del Gobierno de Canarias, Vicente Alvarez Pedreira. Como un gesto de honor, el viaje de Las Palmas –en ruta hacia Gando- estuvo a cargo del
capitán Fernando Tuya Jiménez-Muro, que fue nombrado delegado de la compañía en Las Palmas y el viaje de Tenerife –en ruta hacia Punta Anaga, con una vuelta completa al Villa de Agaete
incluida- lo hizo el capitán Fernando Pérez Labajos, quien después asumió la jefatura de Explotación del jetfoil.
El 30 de octubre, el jetfoil Princesa Dácil se incorporó al servicio del “puente marítimo” en el primer viaje de la mañana. Además de la sensible mejora en la insonorización de la cubierta
principal, uno de los aspectos más novedosos fue la instalación de un panel digital, en el que se podía apreciar, en cualquier momento, la velocidad a la que navegaba el jetfoil, y que en el caso del
viaje inaugural llegó a alcanzar los 85,3 kilómetros por hora. Otra novedad importante fue la incorporación de servicios higiénicos similares a los del tren bala japonés, con una presentación y
disposición única.
Desde el punto de vista tecnológico, y en relación con los buques de Boeing Marine, los japoneses incorporaban un radar con un alcance de 72 millas, el control de las turbinas se realizaba por
dispositivos eléctricos, el puente de mando tenía un nuevo diseño en el que se asemejaba más al de un avión, disponía de más controles y sensores y, como elemento todavía mucho más interesante,
incorporaba cajas negras para controlar los diferentes equipos, y registrar las maniobras realizadas durante la navegación.
El 15 de abril de 1991 entró en servicio la nueva estación del jetfoil en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, ubicada en el muelle norte.
En el ánimo de mejorar la calidad del servicio del jetfoil, desde el 13 de junio de 1991 se ofreció a los pasajeros una primera clase situada a proa de la cubierta principal. Un total de 28 butacas
tipo ambassador, muy cómodas y confortables, incorporaban dos canales de música, así como un monitor de televisión y video. Además, el pasajero disponía de prensa diaria y teléfonos móviles
y durante la travesía se ofrecía un desayuno, aperitivo o merienda, siempre atendido por una azafata en exclusividad.
Este nivel de calidad implicaba la prestación de una zona reservada en el momento de la facturación, etiqueta identificativa del equipaje, posibilidad de asientos, y obtención de la tarjeta de
embarque de ida y vuelta.
A pesar de todo, Compañía Trasmediterránea tenía una asignatura pendiente: la de conseguir que su flota de jetfoils pudieran navegar de forma segura con relación a la posibilidad de impactar con
objetos sumergidos, sobre todo cetáceos y similares, causantes de los accidentes que ya habían ocurrido anteriormente.
Juan Carlos Díaz Lorenzo, en su libro "Por el mar de las islas. XV años del jet-foil en Canarias. 1980 - 1995", nos relata como se encontró la solución a este problema:
"Desde que ocurrió el primer accidente con el Princesa Guayarmina, en enero de 1984, Trasmediterránea presionó a Boeing Marine para que investigara el desarrollo de un equipo que fuera capaz
de detectar objetos sumergidos. Los americanos habían investigado por su cuenta y en colaboración con los fabricantes de radares y sonares más cualificados de la industria de EE.UU., pero siempre se
encontraban con la dificultad que supone navegar a 43 nudos de velocidad, y los relativos malos tiempos que suelen producirse en Canarias.
A raíz del accidente del Princesa Teguise, del 29 de febrero de 1992, Trasmediterránea envió en marzo de 1992 a dos de sus técnicos a la factoría de Kawasaki en Kobe (Japón), para presenciar
las primeras pruebas de un equipo experimental de detección de objetos sumergidos, que habían desarrollado ingenieros de las empresas Kawasaki y Kaijo. Se trataba de unas pruebas rodeadas de gran
hermetismo, si bien los recientes acontecimientos habían precipitado las cosas, y disponer de un equipo de estas características que mejorase las condiciones de seguridad del jetfoil era una
necesidad imperiosa.
Así fue como el capitán instructor Lorenzo Suarez Alonso y el oficial radioelectrónico Miguel Reyes Acosta llegaron a Kobe el 8 de marzo. Al día siguiente fueron recibidos por el presidente de la
División del Jetfoil de Kawasaki, Satoro Yura y por su equipo de directivos y técnicos, quienes les informaron de las pruebas que se iban a realizar con el nuevo equipo, y la necesidad de mantener
una absoluta reserva sobre las mismas, ignorándose entonces cuál sería su resultado puesto que no existían experiencias anteriores.
El día 10 partieron hacia el puerto pesquero de Taiji, un poblado ballenero, donde habían conseguido capturar dos pequeñas ballenas en una ensenada cerrada por una red, y en la que se pretendía
realizar las primeras pruebas con mamíferos marinos vivos. A los efectos necesarios, los técnicos de Kawasaki habían instalado en un pesquero el nuevo equipo WDA (Whale Detecting Apparatus).
Tres días después regresaron de nuevo a Kobe para realizar otras pruebas en el interior de la bahía sobre blancos móviles sumergidos, movidos por pequeñas embarcaciones y con el equipo WDA inmóvil.
En estas condiciones, muy favorables, se pudo comprobar que detectaba a 100 metros una pequeña boya sumergida, cuyo tamaño apenas era un poco mayor que una pelota de tenis. Pero esto no era
suficiente. El equipo había que probarlo a bordo de un jetfoil lanzado a 43 nudos y con distintos blancos y, sobre todo, en condiciones de mal tiempo.
Los expedicionarios regresaron a Canarias el 22 de marzo y, para entonces, Compañía Trasmediterránea y Kawasaki habían decidido instalar este equipo experimental y único en el mundo a bordo del
jetfoil para realizar las pruebas definitivas, razón por la cual un equipo de técnicos japoneses se trasladaron a Las Palmas.
El 29 de abril el buque Princesa Dácil salió de ASTICAN con el nuevo equipo de detección instalado. Las pruebas se realizaron en el exterior de la bahía de Las Palmas, en el sur de Gran
Canaria, en las proximidades de Mogán y en el sur de Tenerife, lográndose detectar los blancos reales de la colonia de calderones que habitan en aguas de Los Cristianos.
El 8 de mayo se realizó el primer viaje con pasaje, para lo cual, además, se incrementó el número de tripulantes con un oficial, con la finalidad exclusiva de que se hiciese cargo e la vigilancia y
manipulación del nuevo equipo.
En septiembre de 1992 se instalaron en las dos unidades los equipos de la segunda generación del WDA, similares en características técnicas a su predecesor, pero mejorado en sus ajustes y en su
electrónica a los efectos de adaptarlo a los mares canarios, lo que optimizó de forma especial su eficacia.
El 12 de marzo de 1995, el jetfoil Princesa Dácil, tras realizar numerosas pruebas y ajustes, se reincorporó al servicio habitual con un equipo WDA de tercera generación en perfectas
condiciones de funcionamiento. Las primeras pruebas de esta versión se habían iniciado en noviembre de 1994".
En 1998 entró en servicio la estación marítima del jetfoil de Las Palmas de Gran Canaria.
El Princesa Dácil estuvo prestando servicios en las islas hasta que, el 4 de diciembre de 2004, Trasmediterránea decidió suprimir el puente marítimo Las Palmas-Tenerife y el servicio del
jetfoil quedó reducido a la línea de Las Palmas-Morro Jable, atendida por un solo jet-foil que fue el Princesa Teguise.
El Princesa Dácil quedó inoperativo y, prácticamente, para servir de suministrador de piezas de respeto en caso necesario.
Trasmediterránea decidió suspender definitivamente los servicios con jetfoils el 1 de agosto de 2005 aunque el percance sufrido por el Princesa Teguise el 19 de julio,
al impactar con un cetáceo, adelantó la retirada a ese momento.
Se cumplían 25 años de servicio de los jetfoils. Una etapa importante para el transporte insular prestado por las "cucas volonas" (cucarachas voladoras), como los llamaban los isleños.
El jetfoil "Princesa Dácil" bajo intereses japoneses como "Rocket 3"
El 1 de enero de 2006 el jetfoil Princesa Dácil paso a propiedad de la compañía japonesa Ichimaru Kanko que lo renombró Rocket 3 bajo pabellón japonés.
Referencias documentales:
Libro corporativo del Centenario "TRASMEDITERRANEA. 1917-2017", de Juan Carlos Díaz Lorenzo, Francisco Font Betanzos y Laureano García Fuentes.
Libro "Orígenes y constitución de la Compañía Trasmediterránea. Evolución económica y comercial en el siglo XX" de Francisco Font
Betanzos.
Libro "Por el mar de las islas. XV años del jet-foil en Canarias. 1980-1995" de Juan Carlos Díaz
Lorenzo.
Equasis
Web www.miramarshipindex.org.nz.
GALERÍA DE IMÁGENES
Ceremonia de la puesta de quilla del jet-foil Princesa Dácil celebrada el 24 de agosto de 1989 en la
factoría de Kawasaki en Kobe. Satoro Yura y Miguel Ángel Adam en los mandos de la soldadura a distancia.
Archivo: Miguel Ángel Adam Muñoz
El jet-foil Princesa Dácil realizando pruebas de funcionamiento.
Archivo: Jordi Piera Costa
El 26 de agosto de 1990 el buque Conti Britannia zarpa de Kobe transportando al jetfoil Princesa Dácil sobre su cubierta.
Archivo: Díaz Lorenzo
Del libro de Juan Carlos Díaz Lorenzo "Por el mar de las islas. XV años del jet-foil en Canarias. 1980-1995"
El Princesa Dácil preparado para ser descargado del buque Conti Britania el 8 de octubre de 1990.
Archivo: Miguel Ángel Adam
El Princesa Dácil con la contraseña rojigualda de Compañía Trasmediterránea.
Archivo: Díaz Lorenzo
Del libro de Juan Carlos Díaz Lorenzo "Por el mar de las islas. XV años del jet-foil en Canarias. 1980-1995"
Vista descriptiva de un jetfoil.
Folleto corporativo
Archivo: Carles Casadellà
Pauta de acomodación del jetfoil Princesa Dácil.
Folleto corporativo
Archivo: Carles Casadellà
Bonita composición del Princesa Dácil.
Fuente: Kawasaki
Archivo: Miguel Ángel Adam Muñoz
Postal corporativa de la serie "Jet-Foil" luciendo la nueva contraseña.
Archivo: José Santana y Santana
El jetfoil Princesa Dácil, mostrando su costado de babor, navegando a toda máquina.
Imagen corporativa
Puente de mando de los jetfoils de la serie 929-117.
Fuente: Kawasaki
Del libro de J.C. Díaz Lorenzo "Por el mar de las islas. XV años del jet-foil en Canarias. 1980-1995
Acomodación interior de los jetfoils.
Imágenes corporativas
Saliendo del puerto de Santa Cruz de Tenerife en 1990. Al fondo el buque de
cruceros Costa Clásica.
Fotografía: Adolfo Ortigueira Gil
El Princesa Dácil como imagen de la celebración del 75 aniversario de
Trasmediterránea.
Folleto corporativo
Archivo: Carles Casadellà i Saladas
Monitores del sistema de detección WDA (Whale Detecting Apparatus).
Archivo: Díaz Lorenzo
Del libro de J.C. Díaz Lorenzo "Por el mar de las islas. XV años del jet-foil en Canarias. 1980-1995"
Dos técnicos japoneses y el capitán instructor Lorenzo Suárez, en
las pruebas del WDA del 13 de agosto de 1992.
Fuente: Canarias 7
Del libro de J.C. Díaz Lorenzo "Por el mar de las islas. XV años del jet-foil en Canarias. 1980-1995"
Impresionante imagen de los dos gemelos.
Imagen corporativa
Saliendo del puerto de Santa Cruz de Tenerife.
Fotografía: Adolfo Ortigueira Gil
Del libro de J.C. Díaz Lorenzo "Al resguardo de Anaga. De los correillos al fast-ferry"
En Las Palmas de Gran Canaria con su gemelo Princesa Teguise.
Archivo: Díaz Lorenzo
Del libro de J.C. Díaz Lorenzo "Por el mar de las islas. XV años del jet-foil en Canarias. 1980-1995"
El jet-foil Princesa Dácil tomado por su aleta de estribor.
Fotografía: Adolfo Ortigueira Gil
El Princesa Dácil navegando en aguas de Las Palmas de Gran Canaria el 15 de agosto de 1996.
Fotografía: José Luís Díaz Campa
www.spanishshipping.com
Afianzando cabos en una maniobra de atraque en Las Palmas.
Imagen corporativa
En aguas del puerto de Las Palmas de Gran Canaria.
Fotografía: Joaquín Ojeda
Saliendo del puerto de Santa Cruz de Tenerife en 1999 y cruzándose con su compañero de flota Super-Fast Andalucía.
Fotografía: Adolfo Ortigueira Gil
Maniobrando en aguas del puerto de Santa Cruz de Tenerife.
Fotografía: jotabe
En la estación marítima de Las Palmas de Gran Canaria.
Fotografía: Joaquín Ojeda
Atracado en el puerto de Santa Cruz de Tenerife el 13 de enero de 2002.
Fotografía: CHARRAN
Fotografiado en aguas de Santa Cruz de Tenerife el año 2003.
Fotografía: Manuel Moreno
En aguas de Santa Cruz de Tenerife el 11 de febrero de 2003.
Fotografía: CHARRAN
El Princesa Dácil atracado en Santa Cruz de Tenerife el 3 de julio de 2003.
www.shipphotos.es
Entrando en el puerto de Santa Cruz de Tenerife en el año 2002.
Archivo: Juan Carlos Díaz Lorenzo
El Princesa Dácil en una preciosa acuarela de Francisco Noguerol Cajén.
Del libro de Juan Carlos Díaz Lorenzo "Por el mar de las islas. XV años del jet-foil en Canarias. 1980-1995"
EL JET-FOIL "PRINCESA DÁCIL" BAJO PABELLÓN JAPONÉS RENOMBRADO "ROCKET 3"
El jet-foil Rocket 3 en aguas de Nishinoomote (Japón) el 20 de juio de 2012.
Fotografía: Rintaro Matsunobu
Galería de imágenes del jet-foil Rocket 3 atracado en Kagoshima el 11 de mayo de 2014.
Fotografías: V Tonic
IMAGEN DESPLEGABLE