Jetfoil "Princesa Dácil"

Última actualización: 27 de abril de 2016
CARACTERÍSTICAS
Nombres y propietariosPrincesa Dácil (1990 - 2005)

Compañía Trasmediterránea
TipoJetfoil
Año de construcción1990
AstillerosKawasaki Heavy Industries

Kobe (Japón)
Número de grada004
Fecha de la entregaJulio 1990
Peso muerto34 t
Registro bruto210 t
Registro neto169 t
Eslora total27,36 m
Eslora e.p.p.24,00 m
Manga8,53 m
Puntal2,59 m
Calado1,53 m
MatrículaLas Palmas de Gran Canaria
Pasajeros286
Velocidad43 nudos
Potencia de propulsión9.000 CV (al despegue)

7.400 CV (en crucero)
PropulsiónDos turbinas de gas

General Motors-Detroit Diesel Allison

Dos propulsores water jet.
HISTORIAL

En el año 1987 Boeing Marine concluyó su programa del jetfoil y la empresa japonesa Kawasaki Heavy Industries adquirió, en enero de ese año, la licencia para el diseño, manufactura, marketing, mantenimiento y reparaciones, del jetfoil tipo 929-117, y garantizaba, además, la asistencia técnica de la veintena de unidades que, por entonces, existían en el mundo. Para ello se habilitaron una serie de talleres en la factoría que Kawasaki posee en Kobe.

La adquisición de esta licencia, posibilitó que la Compañía Trasmediterránea encargase la renovación de su flota de jetfoils a la empresa japonesa.

La firma del contrato para la construcción de este buque se firmó en Madrid el 24 de julio de 1989, y un mes después, el 24 de agosto, se procedió a la ceremonia de su puesta de quilla, de acuerdo con el rito sintoísta y en la que estuvo presente, en representación de la Compañía Trasmediterránea, el jefe de Mantenimiento del jetfoil, Miguel Ángel Adam. El 6 de junio de 1990 fue puesto a flote con el nombre de Princesa Dácil y el 31 de julio se procedió al acto de entrega oficial a la Compañía Trasmediterránea.

Los nombres de los dos últimos jetfoils fueron elegidos mediante una encuesta popular, en la que el Princesa Dácil obtuvo el 37 por ciento de las papeletas remitidas y el Princesa Teguise el 33 por ciento.

El 26 de agosto de 1990 se procedió al embarque del Princesa Dácil a bordo del buque Conti Britania, que emprendió viaje hasta Las Palmas de Gran Canaria vía canal de Panamá y el 8 de octubre fue descargado en el muelle de armamento de ASTICAN.

El 29 de octubre se celebró el acto de presentación oficial del Princesa Dácil con la asistencia del presidente de Trasmediterránea, Luis Delso Heras, así como el director general de la Marina Mercante, Rafael Lobeto Lobo y el vicepresidente del Gobierno de Canarias, Vicente Alvarez Pedreira. Como un gesto de honor, el viaje de Las Palmas –en ruta hacia Gando- estuvo a cargo del capitán Fernando Tuya Jiménez-Muro, que fue nombrado delegado de la compañía en Las Palmas y el viaje de Tenerife –en ruta hacia Punta Anaga, con una vuelta completa al Villa de Agaete incluida- lo hizo el capitán Fernando Pérez Labajos, quien después asumió la jefatura de Explotación del jetfoil.

El 30 de octubre, el jetfoil Princesa Dácil se incorporó al servicio del “puente marítimo” en el primer viaje de la mañana. Además de la sensible mejora en la insonorización de la cubierta principal, uno de los aspectos más novedosos fue la instalación de un panel digital, en el que se podía apreciar, en cualquier momento, la velocidad a la que navegaba el jetfoil, y que en el caso del viaje inaugural llegó a alcanzar los 85,3 kilómetros por hora. Otra novedad importante fue la incorporación de servicios higiénicos similares a los del tren bala japonés, con una presentación y disposición única.

Desde el punto de vista tecnológico, y en relación con los buques de Boeing Marine, los japoneses incorporaban un radar con un alcance de 72 millas, el control de las turbinas se realizaba por dispositivos eléctricos, el puente de mando tenía un nuevo diseño en el que se asemejaba más al de un avión, disponía de más controles y sensores y, como elemento todavía mucho más interesante, incorporaba cajas negras para controlar los diferentes equipos, y registrar las maniobras realizadas durante la navegación.

El 15 de abril de 1991 entró en servicio la nueva estación del jetfoil en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, ubicada en el muelle norte.

En el ánimo de mejorar la calidad del servicio del jetfoil, desde el 13 de junio de 1991 se ofreció a los pasajeros una primera clase situada a proa de la cubierta principal. Un total de 28 butacas tipo ambassador, muy cómodas y confortables, incorporaban dos canales de música, así como un monitor de televisión y video. Además, el pasajero disponía de prensa diaria y teléfonos móviles y durante la travesía se ofrecía un desayuno, aperitivo o merienda, siempre atendido por una azafata en exclusividad.

Este nivel de calidad implicaba la prestación de una zona reservada en el momento de la facturación, etiqueta identificativa del equipaje, posibilidad de asientos, y obtención de la tarjeta de embarque de ida y vuelta.

A pesar de todo, la Compañía Trasmediterránea tenía una asignatura pendiente: la de conseguir que su flota de jetfoils pudieran navegar de forma segura con relación a la posibilidad de impactar con objetos sumergidos, sobre todo cetáceos y similares, causantes de los accidentes que ya habían ocurrido anteriormente.

Juan Carlos Díaz Lorenzo, en su libro "Por el mar de las islas. XV años del jet-foil en Canarias. 1980 - 1995", nos relata como se encontró la solución a este problema:

"Desde que ocurrió el primer accidente con el Princesa Guayarmina, en enero de 1984, Trasmediterránea presionó a Boeing Marine para que investigara el desarrollo de un equipo que fuera capaz de detectar objetos sumergidos. Los americanos habían investigado por su cuenta y en colaboración con los fabricantes de radares y sonares más cualificados de la industria de EE.UU., pero siempre se encontraban con la dificultad que supone navegar a 43 nudos de velocidad, y los relativos malos tiempos que suelen producirse en Canarias.

A raíz del accidente del Princesa Teguise, del 29 de febrero de 1992, Trasmediterránea envió en marzo de 1992 a dos de sus técnicos a la factoría de Kawasaki en Kobe (Japón), para presenciar las primeras pruebas de un equipo experimental de detección de objetos sumergidos, que habían desarrollado ingenieros de las empresas Kawasaki y Kaijo. Se trataba de unas pruebas rodeadas de gran hermetismo, si bien los recientes acontecimientos habían precipitado las cosas, y disponer de un equipo de estas características que mejorase las condiciones de seguridad del jetfoil era una necesidad imperiosa.

Así fue como el capitán instructor Lorenzo Suarez Alonso y el oficial radioelectrónico Miguel Reyes Acosta llegaron a Kobe el 8 de marzo. Al día siguiente fueron recibidos por el presidente de la División del Jetfoil de Kawasaki, Satoro Yura y por su equipo de directivos y técnicos, quienes les informaron de las pruebas que se iban a realizar con el nuevo equipo, y la necesidad de mantener una absoluta reserva sobre las mismas, ignorándose entonces cuál sería su resultado puesto que no existían experiencias anteriores.

El día 10 partieron hacia el puerto pesquero de Taiji, un poblado ballenero, donde habían conseguido capturar dos pequeñas ballenas en una ensenada cerrada por una red, y en la que se pretendía realizar las primeras pruebas con mamíferos marinos vivos. A los efectos necesarios, los técnicos de Kawasaki habían instalado en un pesquero el nuevo equipo WDA (Whale Detecting Apparatus).

Tres días después regresaron de nuevo a Kobe para realizar otras pruebas en el interior de la bahía sobre blancos móviles sumergidos, movidos por pequeñas embarcaciones y con el equipo WDA inmóvil. En estas condiciones, muy favorables, se pudo comprobar que detectaba a 100 metros una pequeña boya sumergida, cuyo tamaño apenas era un poco mayor que una pelota de tenis. Pero esto no era suficiente. El equipo había que probarlo a bordo de un jetfoil lanzado a 43 nudos y con distintos blancos y, sobre todo, en condiciones de mal tiempo.

Los expedicionarios regresaron a Canarias el 22 de marzo y, para entonces, Compañía Trasmediterránea y Kawasaki habían decidido instalar este equipo experimental y único en el mundo a bordo del jetfoil para realizar las pruebas definitivas, razón por la cual un equipo de técnicos japoneses se trasladaron a Las Palmas.

El 29 de abril el buque Princesa Dácil salió de ASTICAN con el nuevo equipo de detección instalado. Las pruebas se realizaron en el exterior de la bahía de Las Palmas, en el sur de Gran Canaria, en las proximidades de Mogán y en el sur de Tenerife, lográndose detectar los blancos reales de la colonia de calderones que habitan en aguas de Los Cristianos.

El 8 de mayo se realizó el primer viaje con pasaje, para lo cual, además, se incrementó el número de tripulantes con un oficial, con la finalidad exclusiva de que se hiciese cargo e la vigilancia y manipulación del nuevo equipo.

En septiembre de 1992 se instalaron en las dos unidades los equipos de la segunda generación del WDA, similares en características técnicas a su predecesor, pero mejorado en sus ajustes y en su electrónica a los efectos de adaptarlo a los mares canarios, lo que optimizó de forma especial su eficacia.

El 12 de marzo de 1995, el jetfoil Princesa Dácil, tras realizar numerosas pruebas y ajustes, se reincorporó al servicio habitual con un equipo WDA de tercera generación en perfectas condiciones de funcionamiento. Las primeras pruebas de esta versión se habían iniciado en noviembre de 1994".

En 1998 entró en servicio la estación marítima del jetfoil de Las Palmas de Gran Canaria.

El Princesa Dácil estuvo prestando servicios en las islas hasta que, el 4 de diciembre de 2004, Trasmediterránea decidió suprimir el puente marítimo Las Palmas-Tenerife y el servicio del jetfoil quedó reducido a la línea de Las Palmas-Morro Jable, atendida por un solo jet-foil que fue el Princesa Teguise.

El Princesa Dácil quedó inoperativo y, prácticamente, para servir de suministrador de piezas de respeto en caso necesario.

Trasmediterránea decidió suspender definitivamente los servicios con jetfoils el 1 de agosto de 2005 aunque el percance sufrido por el Princesa Teguise el 19 de julio, al impactar con un cetáceo, adelantó la retirada a ese momento.

Se cumplían 25 años de servicio de los jetfoils. Una etapa importante para el transporte insular prestado por las "cucas volonas" (cucarachas voladoras), como los llamaban los isleños.

Referencias documentales de características e historial:

Libro "Por el mar de las islas. XV años del jet-foil en Canarias. 1980-1995" de Juan Carlos Díaz Lorenzo.

Libro "Historia de la Flota" de Juan Carlos Díaz Lorenzo.

Artículo "El funcionamiento de los jetfoils" escrito por Miguel Ángel Adam Muñoz.

MISCELÁNEA DOCUMENTAL

"El funcionamiento de los jetfoils"

Colaboración especial de Miguel Ángel Adam Muñoz.

GALERÍA DE IMÁGENES
"El funcionamiento
El+funcionamiento+de+los+jetfoils-Miguel+Angel+Adam+Munoz
El+funcionamiento+de+los+jetfoils-Miguel[...]
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de los jetfoils"
El+funcionamiento+de+los+jetfoils-Miguel+Angel+Adam+Munoz
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Documento Microsoft Word [ Bytes]
Satoro Yura y José Pita firman el contrato para la construcción del Princesa Dácil.

Archivo Miguel Ángel Adam Muñoz.
Ceremonia de puesta de quilla del Princesa Dácil celebrada el 24 de agosto de 1989 en la factoría de Kawasaki en Kobe. Satoro Yura y Miguel Ángel Adam en los mandos de la soldadura a distancia.

Archivo Miguel Ángel Adam Muñoz.
Una de las primeras imágenes del Princesa Dácil.

Kawasaki.

Del libro de J.C. Díaz Lorenzo "Por el mar de las islas. XV años del jet-foil en Canarias. 1980-1995".
El Conti Britania zarpa de Kobe con el Princesa Dácil cargado en su cubierta.

Archivo Díaz Lorenzo.

Del libro de J.C. Díaz Lorenzo "Por el mar de las islas. XV años del jet-foil en Canarias. 1980-1995".
El Princesa Dácil preparado para ser descargado del Conti Britania el 8 de octubre de 1990.

Archivo Miguel Ángel Adam.
El Princesa Dácil con la anterior contraseña de la Compañía Trasmediterránea.

Archivo Díaz Lorenzo.

Del libro de J.C. Díaz Lorenzo "Por el mar de las islas. XV años del jet-foil en Canarias. 1980-1995".
El Princesa Dácil en Santa Cruz de Tenerife.

Archivo José L. Torregrosa.

Del libro de J.C. Díaz Lorenzo "Por el mar de las islas. XV años del jet-foil en Canarias. 1980-1995".
El Princesa Dácil tomado por su amura de babor.

Archivo Díaz Lorenzo.

Del libro de J.C. Díaz Lorenzo "Al resguardo de Anaga. De la mar y los barcos".
Postal corporativa luciendo la nueva contraseña.

Archivo José Santana y Santana.
Preciosa imagen corporativa del Princesa Dácil.

Folleto corporativo.

Archivo Carles Casadellà.
Saliendo de Santa Cruz de Tenerife en 1990. Al fondo el buque de cruceros Costa Mágica.

Fotografía Adolfo Ortigueira Gil.

www.faktaomfartyg.se
Impresionante imagen de los dos gemelos.

Imagen corporativa.

Del libro de J.C. Díaz Lorenzo "Por el mar de las islas. XV años del jet-foil en Canarias. 1980-1995".
Saliendo de Santa Cruz de Tenerife.

Archivo Adolfo Ortigueira Gil.

Del libro de J.C. Díaz Lorenzo "Al resguardo de Anaga. De los correillos al fast-ferry".
En Las Palmas de Gran Canaria con el Princesa Teguise.

Archivo Díaz Lorenzo.

Del libro de J.C. Díaz Lorenzo "Por el mar de las islas. XV años del jet-foil en Canarias. 1980-1995".
El Princesa Dácil en Las Palmas de Gran Canaria el 15 de agosto de 1996

Fotografía: José Luís Díaz Campa

www.spanishshipping.com

NUEVA IMAGEN (27/04/2016)
El Princesa Dácil tomado por su amura de babor.

Del libro de Merino Gómez-Santos "Todo Avante".
Entrando en Las Palmas de Gran Canaria.

Fotografía de Joaquín Ojeda.

www.fotosdebarcos.com
En Las Palmas de Gran Canaria.

Fotografía de Joaquín Ojeda.

www.fotosdebarcos.com
Entrando en Santa Cruz de Tenerife.

Fotografía Ignacio Cabero.

www.foils.org
En Las Palmas de Gran Canaria.

Fotografía de Joaquín Ojeda.

www.fotosdebarcos.com
En la estación marítima de Las Palmas de Gran Canaria.

Fotografía Joaquín Ojeda.

www.fotosdebarcos.com
El Princesa Dácil atracado en Santa Cruz de Tenerife el 3 de julio de 2003.

www.shipphotos.es
Puente de mando de los jetfoils de la serie 929-117.

Kawasaki.

Del libro de J.C. Díaz Lorenzo "Por el mar de las islas. XV años del jet-foil en Canarias. 1980-1995
Monitores del sistema de detección WDA (Whale Detecting Apparatus).

Archivo Díaz Lorenzo.

Del libro de J.C. Díaz Lorenzo "Por el mar de las islas. XV años del jet-foil en Canarias. 1980-1995".
Dos técnicos japoneses y el capitán instructor Lorenzo Suárez, en las pruebas del WDA (13.08.92).

(Canarias 7).

Del libro de J.C. Díaz Lorenzo "Por el mar de las islas. XV años del jet-foil en Canarias. 1980-1995".
Detalle interior del jetfoil

Imagen corporativa

Colección Laureano García Fuentes
Detalle de la acomodación de primera clase.

Folleto corporativo.

Archivo Carles Casadellà.
Detalle de la acomodación clase turista.

Folleto corporativo.

Archivo Carles Casadellà.
Detalle de acomodación y servicios en clase turista.

Folleto corporativo.

Archivo Carles Casadellà.
Vista descriptiva de un jetfoil.

Folleto corporativo.

Archivo Carles Casadellà.
Composición ilustrativa de un jetfoil.

Folleto corporativo.

Archivo Carles Casadellà.
Folleto corporativo de los últimos jetfoils

Colección Laureano García Fuentes

IMAGEN DESPLEGABLE
El Princesa Dácil como imagen de la celebración del 75 aniversario de Trasmediterránea.

Folleto corporativo.

Archivo Carles Casadellà.
Postal corporativa con la imagen del Princesa Dácil.

Archivo José Santana y Santana.
Pauta de acomodación. Imagen desplegable.

Folleto corporativo.

Archivo Carles Casadellà.
Folleto corporativo. Imagen desplegable.

Archivo Carles Casadellà.
Bonita composición del Princesa Dácil.

Kawasaki

Archivo Miguel Ángel Adam Muñoz.
Pegatina conmemorativa del 15º aniversario del jetfoil.

Colección LGF.
El Princesa Dácil en una preciosa acuarela de Francisco Noguerol Cajén.

Del libro de J.C. Díaz Lorenzo "Por el mar de las islas. XV años del jet-foil en Canarias. 1980-1995".