En las postrimerías del siglo XIX la Cie. Navigazione Genérale Italiana de Palermo decidió la construcción de cuatro vapores rápidos destinados a cubrir las líneas de soberanía a cargo del Estado italiano, en especial las que cubrían la comunicación entre la península italiana y las islas de Cerdeña y Sicilia.
De estos cuatro vapores, tres de ellos fueron encargados a los astilleros “Odero” de Sestri Ponente (Génova) y se le impusieron los nombres de “Cristóforo Colombo”, “Marco Polo” y “Galileo Galilei”, siendo las construcciones 165, 166 y 167, respectivamente, del mencionado astillero. El otro fue encargado a los astilleros “Orlando” de Livorno y nombrado “Ignazio Florio”.
Los tres encargados a “Odero” eran prácticamente gemelos y el encargado a “Orlando”, aunque muy similar a los otros, tenía pequeñas diferencias con respecto a ellos.
Eran unos buques muy esbeltos y rápidos, con un coeficiente de bloque de 0,495 y dotados de un equipo propulsor compuesto por dos máquinas alternativas de vapor de triple expansión, de tres cilindros, que alimentadas por el vapor generado por dos calderas cilíndricas de doble frente y ocho hornos cada una, y alimentadas por carbón, desarrollaban una potencia total de 4.190 ihp a 119 rpm y le imprimían al buque una velocidad de 17 nudos.
El “Ignazio Florio” estuvo cubriendo, en principio, la línea de Nápoles a Palermo y poco después fue fletado, y en 1.897 vendido, al gobierno rumano para cubrir la línea de Constantinopla a Constanza. El "Ignazio Florio" fue desguazado en Rumania en 1.938 y los tres gemelos de “Odero” acabaron en España.
Por Real Decreto de 8 de abril de 1.910, el Estado convocó un concurso para cubrir las líneas oficiales de los correos para África, siendo adjudicado este concurso a la sociedad valenciana “La Roda Hermanos”.
La naviera “La Roda Hermanos”, de la que era gerente Vicente Matoses, tuvo su origen en la naviera Cola y Maicas, que con su viejo vapor “Cervantes” efectuaba un servicio semanal, de carga y pasaje, de Valencia a Barcelona. Posteriormente se le sumaron el “Canalejas”, “Vicente Sanz”, “Vicente Ferrer” y “Vicente Lasala”, llamados, entonces, barcos a domicilio porque las mercancías eran recogidas en las sedes de los remitentes y entregadas en las de los receptores.
Esta naviera contó desde un principio con la colaboración de la “Compañía Valenciana de Navegación”, que tuvo sus orígenes en 1.879, habiendo sido sus fundadores Juan José Síster, Antonio Lázaro y Vicente Puchol, hasta tal punto que ambas se fusionaron para constituir la “Compañía Valenciana de Vapores Correos de África”.
Al llevarse a cabo la constitución de la “Compañía Valenciana de Vapores Correos de África”, y con el objetivo de adecuar la flota a las exigencias del concurso, se adquirieron en Italia los trillizos "Galileo Galilei", "Marco Polo" y "Cristóforo Colombo" por unos diez millones de pesetas, barcos muy adecuados para las comunicaciones de soberanía, y que con el pabellón español ostentaron los nombres de "J.J. Síster ", “V. Puchol”, y "A. Lázaro", respectivamente, en honor de los fundadores de la "Compañía Valenciana de Navegación".
El 1º de agosto de 1.910 los trillizos iniciaron la línea Málaga-Melilla-Almería, en la que prestaron servicio durante varios años.
De esta etapa del “A. Lázaro” con la “Compañía Valenciana de Vapores Correos de África” destaca el viaje realizado el 6 de enero de 1.911 cuando salió del puerto de Málaga, con destino a Melilla, con el séquito del rey Alfonso XIII, mientras el monarca lo hacía a bordo del yate real “Giralda”.
Al constituirse la Compañía Trasmediterránea en noviembre de 1.916 y quedar integrada en la misma toda la flota de la Compañía Valenciana de Vapores Correos de África, el “A. Lázaro” pasó a ser propiedad de la nueva naviera, que se subrogaba en los servicios de comunicaciones marítimas que prestaban las navieras que se integraron a la naciente Trasmediterránea.
Fue el “A. Lázaro” el primer buque de la Trasmediterránea que prestó servicios en el sector de Baleares pues, entre abril y finales de septiembre de 1.918, cubrió línea de Barcelona a Mahón y de Palma a Mahón. El 16 del referido mes de abril salió de Barcelona con destino a Mahón, a cuyo puerto llegó al día siguiente. El mismo día 17 salió desde Mahón con destino a Palma, a cuyo puerto llegó también por primera vez el día siguiente.
En octubre entró en dique Nuevo Vulcano de Barcelona para efectuar reparaciones y en enero de 1.919 pasó a cubrir la línea de Barcelona a Valencia. El 21 de mayo del mismo año pasó a cubrir la línea de Barcelona a Génova, de reciente implantación, servicio de gran prestigio que cubrió hasta diciembre de 1.920, a razón de un servicio cada doce días, con salida desde Barcelona.
El 16 de febrero de 1923, cuando navegaba desde Sevilla a Ceuta con cargamento general y a la altura de cabo Trafalgar, fue abordado por el vapor danés "Harald", de la matrícula de Copenhague, sin que hubiera que lamentar daños personales aunque le causó daños importantes en la proa para cuya reparación hubó de arribar al puerto de Cádiz.
El vapor “A. Lázaro” participó en el transporte de tropas y material de guerra a los puertos del Norte de África. El 30 de marzo de 1.925, encontrándose en el puerto de Melilla, hicieron explosión 67 cajas de granadas almacenadas en una de las bodegas, lo que produjo un incendio que causó la muerte de dos hombres y nueve heridos. El remolcador “Alerta” sacó del muelle al “A. Lázaro” y lo remolcó a dos millas para evitar su hundimiento en el interior de la bahía y la propagación del incendio, que pudo ser sofocado. El buque sufrió desperfectos de consideración en la cámara de pasajeros, aunque la sala de máquinas resultó intacta, lo que le permitió salir por sus propios medios con destino a Málaga para proceder a su reparación.
En septiembre de 1.925, al mando del capitán José Navarrete Cantero, participó en las operaciones del desembarco de Alhucemas, formando parte de la primera flotilla de la Columna Fernández Pérez, que embarcó las fuerzas en el puerto de Melilla, juntamente con los vapores “Aragón”, “Navarra” y “Sagunto”. A bordo del “A. Lázaro” iba el jefe naval del convoy capitán de fragata Guillermo Díaz, así como el capitán de Ingenieros José Pinto de la Rosa, encargado del servicio de señales de banderas y telégrafo, y el enviado especial de La Correspondencia Militar, Mariscal de Gante, embarcando dos banderas de la Legión que mandaba el coronel Balmes, con un total de 1.000 hombres.
En 1.926 entró en la factoría Nuevo Vulcano de Barcelona para proceder a la sustitución de su sistema de propulsión a vapor por un nuevo sistema de motores Diesel. Esta reconversión fue similar a la realizada en su gemelo “J.J. Síster” dos años antes en Holanda.
La nueva instalación estaba diseñada de forma que todos los equipos, motores, las dos calderas auxiliares, los tanques de fuel-oil y la maquinaria auxiliar ocuparon el mismo espacio que la maquinaria original. Aunque los motores eran de longitud considerable, su baja altura fue muy adecuada para su correcta instalación en un buque de estas características.
En años sucesivos, y convertido en flamante motonave, el “A. Lázaro” navegó en las líneas Málaga-Melilla y Barcelona-Norte de África, con escalas intermedias y sustituyó al “J.J. Síster” en el enlace Valencia-Barcelona.
El “A. Lázaro” durante la guerra civil
Al iniciarse el levantamiento militar en la zona del Protectorado de Marruecos el 17 de julio de 1936, el “A. Lázaro” se encontraba en el puerto de Melilla. Ese mismo día llegó a la ciudad una bandera de La Legión, procedente de Villa Sanjurjo e iniciada la revolución militar, el coronel Solans ordenó al teniente de Carabineros Gutiérrez Armesto que visitara a todos los buques surtos en el puerto y procediese a precintar las estaciones radiotelegráficas, con el fin de que ninguno pudiese comunicar informes sobre la situación militar.
En el “A. Lázaro” se impusieron órdenes muy severas a la tripulación, permaneciendo a bordo una Sección de Carabineros con la consigna de hacer uso de las armas ante cualquier acto de rebeldía o sabotaje por parte de los comités que funcionaban a bordo.
El 29 de septiembre de 1.936 el crucero “Canarias” alcanzó al destructor “Almirante Ferrándiz” provocando su hundimiento. Este hecho provocó que las aguas del Estrecho quedaran libres del bloqueo de la Escuadra republicana, y entonces el “A. Lázaro” y su gemelo “V. Puchol” estuvieron dedicados al transporte de tropas entre Melilla y Algeciras.
Por decreto de 27 de octubre de 1.936 y orden de 1º de noviembre, el Gobierno nacional dispuso la incautación de nueve buques de Compañía Trasmediterránea para proceder a su armamento y conversión en unidades auxiliares de la Armada, con todas las atribuciones de buques de guerra, entre los que figuraba el “A. Lázaro” que, juntamente con su gemelo “V. Puchol”, fue armado en noviembre de 1.936 en la factoría Echevarrieta y Larrinaga, en Cádiz.
En un principio, ambos buques fueron habilitados para cumplir la misión de minadores, por lo que se les emplazó a popa un dispositivo especial para fondear un máximo de 60 minas. También se les emplazó un cañón Vickers de 120 mm., otros dos de 101,6 mm. y uno de 57 mm, dos cañones Vickers de 47 mm. y una ametralladora Breda, armamento que le fue modificado al año siguiente.
El 20 de febrero de 1.937, el “A. Lázaro” arribó a Palma de Mallorca con su gemelo “V. Puchol”, procedentes de Cádiz y custodiados por los cruceros “Canarias” y “Baleares”, para proceder al embarque de minas submarinas y en la noche del día 25, escoltado por el crucero “Baleares”, hizo un fondeo en la zona del cabo Bagur. Al día siguiente participó en la persecución del trasatlántico “Marqués de Comillas”, que fue capturado por el crucero “Almirante Cervera”. Entre los días 9 y 12 de marzo, tanto el “A. Lázaro” como el “V. Puchol” colaboraron con los cruceros “Canarias” y “Baleares” en las operaciones de ataque al tráfico enemigo, reconociendo a diversos buques en las costas de Argelia, Sicilia y Pantelaria.
Al entrar en servicio los primeros minadores de la Marina nacional, los buques “A. Lázaro” y “V. Puchol” abandonaron dicho cometido y fueron transformados en cruceros auxiliares. Por ese motivo se les sustituyó su armamento original por otro más adecuado y para sembrar la confusión en el enemigo se les recortó la chimenea.
El buque “A. Lázaro” participó en numerosas acciones de guerra en aguas del Mediterráneo, operando desde Gibraltar hasta Italia y también efectuó viajes como transporte desde Palma a Vinaroz.
En el verano de 1938 subió al Cantábrico y después volvió al Mediterráneo, en donde operó hasta el final de la guerra.
En el transcurso de la contienda estuvo mandada por oficiales del Cuerpo General de la Armada, entre ellos las capitanes de corbeta Felipe de Abárzuza y Oliva, al que relevó el 17 de mayo de 1.937 Pedro Nieto Antúnez, quienes, años más tarde desempeñaron, sucesivamente, la cartera del Ministerio de Marina. En julio de 1.937, Pedro Nieto se hizo cargo del mando del crucero auxiliar “Mar Cantábrico”, a quien sustituyó el capitán de corbeta José García Lomas.
Entre las acciones más destacadas del “A. Lázaro” hay que citar la captura del buque francés “Sidney” el 10 de julio de 1.937, que pasó a engrosar la flota de la Gerencia con el nombre de “Castillo Simancas”. En febrero de 1.939 participó en el convoy que desde Barcelona transportó a las tropas para la conquista de Menorca y en ese mismo mes, el día 22, participó en la revista naval de Salou en aguas de Tarragona, en la que el general Franco presenció el desfile de las unidades de la Armada nacional desde el puente de mando del crucero auxiliar “Mar Negro”.
En marzo de 1.939 embarcó en el puerto de Málaga un batallón con destino a Cartagena en el fallido intento de conquista de la plaza, regresando al puerto de procedencia, viaje en el que dio una estacha al remolcador “R-13”, que huyó de Cartagena. Y así llegó el final de la guerra, lo que motivó su desarme y devolución a Trasmediterránea.
El “A. Lázaro” en la posguerra
Después del trabajo tan intenso a que fue sometido durante la guerra civil, fue preciso someterlo a un recorrido de casco y máquinas antes de reincorporarse a las líneas de soberanía. Una vez finalizados los trabajos de reacondicionamiento, en agosto de 1.940, enarboló de nuevo la contraseña de Trasmediterránea y navegó en el sector de Baleares, en las líneas Palma-Ibiza-Alicante y Palma-Mahón, hasta el 14 de noviembre siguiente en que salió con destino a Málaga. En años sucesivos la línea que cubrió con más asiduidad fue la de Málaga-Melilla.
Entre los años 1.948 y 1.950 sufrió una importante reforma en la factoría Nuevo Vulcano de Barcelona, y desde el 25 de mayo hasta el 12 de octubre de ese año, cubrió un servicio semanal Palma-Valencia-Alicante-Orán y viceversa.
En 1.952 prestó algunos servicios esporádicos en la línea Palma-Alicante y a finales de ese año en la línea Palma-Barcelona. En el verano de 1.958 cubrió con carácter extraordinario la línea Palma-Valencia-Alicante.
Entre 1.959 y 1.960 fue sometido a trabajos de gran carena y en los meses de agosto y septiembre de 1.962 prestó sus últimos servicios en las líneas Palma-Mahón y Palma-Ibiza, en sustitución del “J.J. Síster”, hasta que finalizado el verano quedó amarrado a la espera de acontecimientos y se tramitó su baja del contrato de comunicaciones marítimas de soberanía, baja que fue concedida. En junio de 1.963 fue vendido en pública subasta y lo adquirió la casa Illueca, de Valencia, para proceder a su desguace.
Botadura del "Cristoforo Colombo", posteriormente "A. Lázaro", en los astilleros Odero de Sestri Ponente en 1.895. De La "Revista Marítima" año 1.986. Tomada de "Vida Marítima". |
El "Marco Polo" y el "Cristóforo Colombo" en el puerto de Nápoles luciendo la contraseña de la Navigazione Generale Italiana. Postal. Tomada de la web "Simplonpc". |
El "Ignazio Florio" en sus pruebas de mar. Journal de la Marine. Le Yatch. Año 1.896. Tomada de "Vida Marítima". |
Un "bicicleta" en el puerto de Valencia. Postal. Tomada de "Vida Marítima". |
Uno de los bicicletas sin identificar. De "La Vida Marítima". Tomada de "Vida Marítima". |
Postal del puerto de Málaga con uno de los "bicicletas" fondeado. Tomada de "Vida Marítima". |
Uno de los "bicicletas" atracado en el puerto de Melilla. Postal. Tomada de "Vida Marítima". |
Preciosa postal del puerto de Málaga con uno de los "bicicletas" fondeado y la Alcazaba al fondo. Tomada de "Vida Marítima". |
Otra imagen habitual de la época del puerto de Málaga, con la catedral al fondo. Postal. Tomada de "Vida Marítima". |
Uno de los "bicicletas" atracado en el puerto de Melilla con el "Joan de Joanes" abarloado a su costado de estribor. Tomada de "Vida Marítima". |
Un "bicicleta" en el puerto de Málaga. Colección de M. Rodriguez Barrientos. Tomada de la web "Mar y Barcos". |
El "A. Lázaro" en una imagen de la colección de Teo Diedrich. Tomada de la web "Mar y Barcos". |
El "A. Lázaro" convertido en minador durante la guerra civil española a finales de 1.936. Al fondo se observa la silueta del "Dómine". Del libro "La Marina Mercante y el tráfico marítimo en la guerra civil" de Rafael González Echegaray. |
| El "A. Lázaro" en imagen tomada del libro "Historia de la Flota". |
| El "A. Lázaro" visto desde su aleta de estribor. Colección Teo Diedrich. Tomada de la web "Mar y Barcos". |
| El "A. Lázaro" visto por su costado de babor. Colección M. Rodríguez Barrientos. Tomada de la web "Mar y Barcos". |
| En Santa Cruz de Tenerife. Miguel L. del Toro. Tomada del libro de Juan Carlos Díaz Lorenzo "Al resguardo de Anaga. De la mar y los barcos". |
| El "A. Lázaro" visto por su amura de estribor. Postal. Colección Galilea. |
| En el dique seco de Matagorda en el año 1.946. Fotografía de Juan Manuel Rodríguez Vizcaíno. Colección Carlos A. Rodríguez Barrientos. Tomada de la web "Triputrasme". |
| Vista del tecle de culatas de uno de los motores principales del "V. Puchol", similar a la del "A. Lázaro". The Motor Ship. Noviembre 1.926. Tomada de "Vida Marítima". |
| Comedor de Primera Clase. Del libro "Trasmediterránea. Hacia el Milenio". |
| Camarote. Archivo Díaz Lorenzo. Del libro "Al resguardo de Anaga. De la mar y los barcos". |
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